La dureza del gres porcelánico es justo lo que lo hace tan resistente tanto en el suelo como en la pared, y también lo que convierte en un auténtico dolor de cabeza el momento de taladrar un simple agujero para colgar un mueble o pasar una tubería. Con una broca corriente, la de toda la vida para hormigón, lo normal es que la pieza se astille o incluso se raje de lado a lado antes de terminar el taladro. Y la solución no es forzar más, sino usar la herramienta adecuada y una técnica que respete lo que este material en verdad necesita.

Existen varios tipos de brocas pensados para perforar material porcelánico, pero lo primero que hay que tener muy claro es que el gres es un material mucho más duro que la cerámica tradicional, y una broca de hormigón sencillamente no nos va a servir. Para este trabajo, lo habitual es recurrir a la broca diamantada.
Con la broca adecuada y sin ninguna prisa, perforar gres porcelánico deja de ser una lotería y se convierte en un trabajo correcto, con un agujero limpio en el primer intento.
En esta guía repasamos qué broca elegir según el agujero que necesites, si conviene trabajar en seco o ayudado de agua, qué velocidad usar y la técnica paso a paso que evita que la pieza se agriete justo cuando ya casi habías terminado.
La alta dureza del gres porcelánico, que es precisamente su gran ventaja al usarlo como pavimento o alicatado, se convierte en un obstáculo cuando hay que hacerle un agujero. A diferencia del azulejo cerámico tradicional, que tiene una base más porosa y blanda, el porcelánico se compacta a una altísima presión y temperatura durante el proceso de fabricación, lo que lo hace mucho más denso y resistente al desgaste, pero también más propenso a agrietarse si se le aplica el tipo de fuerza equivocado.
Ese es el motivo por el que una broca de widia normal, pensada para ladrillo u hormigón, no consigue morder la superficie del porcelánico: en vez de perforar, resbala y calienta el punto de contacto hasta dañar el esmalte. Solo un material tan duro como el diamante consigue desgastar el porcelánico de una forma controlada.

Para agujeros de tamaño normal, como los que necesitas para un taco de fijación, digamos de 6 mm., la broca diamantada estándar es la opción más habitual: tiene forma de punta con el filo recubierto de partículas de diamante y viene en juegos de varios diámetros. Ver precio.
Si necesitas un agujero grande, por ejemplo para pasar una tubería o instalar un desagüe, existen las coronas diamantadas: tienen forma de cilindro hueco con el borde diamantado, y perforan un círculo completo dejando el centro sólido, que luego se retira aparte. Ver precio.
Cada fabricante le da una forma algo distinta a la parte de corte, pero el principio es el mismo en todas ellas. Para agujeros de tamaño no estándar, existe también la llamada "bailarina", un accesorio que se fija al taladro y permite ajustar el radio de corte a la medida exacta que necesites, muy útil cuando el diámetro que buscas no coincide con ninguna broca comercial.
Las brocas diamantadas para porcelánico se venden en juegos con varios diámetros, normalmente entre 4 y 12 milímetros para las puntas estándar, y a partir de ahí en coronas de mayor tamaño para agujeros para pasar tuberías o instalaciones. Elige siempre el diámetro exacto que necesita el taco o el pasamuros que vayas a colocar; un agujero de más solo complica el anclaje y uno de menos puede terminar agrietando el borde al intentar ensancharlo.

Esto depende del tipo de broca que hayas comprado, porque no todas están pensadas para lo mismo. Las brocas para perforación con agua necesitan refrigeración constante, y para eso lo más cómodo es una cubeta especial que se fija a la pared con cinta adhesiva de doble cara, alrededor del punto donde vas a taladrar. Este tipo de kit se encuentra en tiendas de materiales de construcción junto con las propias brocas. Ver precio.
Si no dispones de ese kit específico, puedes recurrir a una esponja empapada o a una botella de agua que vayas vertiendo poco a poco sobre la zona mientras perforas, para enfriar la broca durante todo el proceso. Las brocas pensadas para perforación en seco no necesitan de este paso, pero sí conviene hacer pausas cortas cada pocos segundos para que no se recalienten demasiado.

¿Es mejor usar un taladro normal o uno con función de martillo? En realidad no tiene demasiada importancia, se puede utilizar un taladro percutor sin problema, pero es imprescindible desactivar el modo martillo y trabajar solo con la función de rotación simple. El golpeteo del percutor es precisamente lo que agrieta el porcelánico.
Lo que sí resulta más importante es contar con una herramienta con control de velocidad variable, porque el gres porcelánico debe perforarse siempre a baja velocidad. Ver precio. Una velocidad demasiado alta genera calor en exceso y aumenta mucho el riesgo de que salte una grieta justo cuando la broca está a punto de atravesar la pieza.

Si el trabajo forma parte de una instalación más grande, como colocar un mueble de baño o pasar tuberías por un alicatado ya terminado, siempre puedes contar con nuestro servicio de albañilería a domicilio en León para resolverlo sin sustos.
Perforar gres porcelánico deja de dar respeto en cuanto entiendes que el material no admite prisas ni fuerza bruta. Con una broca diamantada del diámetro correcto, velocidad baja y algo de refrigeración si la broca lo pide, el agujero sale limpio a la primera, sin las grietas que tanto abundan cuando se intenta con herramienta o técnica equivocada.
Si prefieres que nos encarguemos nosotros de la perforación, sobre todo en superficies ya alicatadas donde un fallo sale caro, puedes pedirnos presupuesto sin compromiso.
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